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La virtualización de recursos informáticos ha traido una nueva forma de concebir las redes en los últimos años.

¿Qué ventajas tiene un servicio virtualizado?

La principal ventaja de virtualizar nuestros sistemas es independizarnos del hardware.

Cuando creamos una máquina virtual y le asignamos los recursos necesarios, tenemos a nuestra disposición el software, que es lo que realmente nos interesa y nos olvidamos por completo de la parte hardware que la está haciendo funcionar.

Vamos a ver con un ejemplo las ventajas que tiene para nuestra empresa virtualizar los servidores.

Ampliar y reducir los recursos.

La máquina virtual, la creamos sobre una plataforma de virtualización, que es la encargada de asignar los recursos físicos.

Si tenemos un equipo encargado de dar un servicio a la red, por ejemplo servir de repositorio de ficheros, le habrmos asignado un espacio de disco.

Con el tiempo, el volumen de datos irá aumentando y necesitaremos más espacio. Si se trata de un servidor físico, tendremos que ampliar los recursos, añadiendo más memoria, disco y lo que haga falta. Esto implica una parada de servicio hasta que se termine de realizar la ampliación.

Con un servidor virtual es suficiente con asignarle más recursos desde el software de virtualización. Incluso si las máquinas físicas donde se sustenta ya no tiene más disco o memoria disponible, podemos adquirir una nueva máquina física, integrarla en el pool de recursos disponibles y asignarla. También podemos mover directamente la máquina virtual a ese nuevo hardware y asignarle más recursos. Todo esto sin tener que apagar tan siquiera la máquina virtual y sin paradas de servicio de ningún tipo.

Del mismo modo que asignamos más capacidad, podemos reducirlo si es necesario o si vemos que para las tareas que desempeña en la red, no está haciendo uso de los recursos asignados.

Sobredimensionar.

En un entorno físico cada servidor tiene asignados sus recursos y son los que son.

En cambio, en un entorno virtual es posible realizar un sobredimensionamiento. 

Por ejemplo: podemos asignar a varios de los servidores 1 disco duro de 500GB. Incluso cuando la suma total de los discos es mayor que la capacidad real del propio disco.

Los discos tienen asignados un espacio máximo de 500GB pero realmente solo consumen lo que ocupan realmente en ese momento, sin tener reservados los 500GB de antemano.

¿Para que nos sirve esto?

Para alojar más máquinas que recursos tenemos disponibles y con la posibilidad de que vayan creciendo si es necesario.

Lógicamente, deberemos revisar que no alcancen entre la suma real de todos, más del espacio con que cuenta el hardware disponible. En cuyo caso habrá que ampliarlo o mover los recursos a otro nodo.

Sistemas de recuperación ante desastres más sencillos.

La máquina virtual no es sino una serie de ficheros. Como tal, podemos hacer todas las operaciones habituales con ellos: copiar, pegar, mover…

Si realizamos la copia de estos ficheros, ya sea usando un software de backup específico o manualmente, tendremos una copia exacta de la máquina.

En caso de incidencia, podemos restaurar esta copia en cualquier otro dispositivo. Únicamente tendremos que instalar la misma capa de virtualización estándar y restaurar nuestra máquina virtual.

Estará exactamente en las mismas condiciones que cuando se realizó la copia. No solo los datos, sino la máquina al completo.

Los tiempos de restauración se reducen drásticamente y aseguramos la continuidad del negocio en caso de desastre.

Portabilidad.

La capacidad de exportar máquinas virtuales e incluso convertirlas de un formato a otro, nos permite tener la capacidad de portar y migrar los datos de unas plataformas a otras.

Podemos migrar nuestro entorno virtualizado a la nube, exportando las máquinas virtuales. Si en algún momento necesitamos hacer el paso contrario, podemos realizarlo sin problemas y volver a traer los servidores virtuales a nuestra oficina.

Licenciamiento.

Con cada licencia de Windows Server 2019 tenemos la opción de asignarla a una máquina física o 2 máquinas virtuales. Así, podemos tener 2 servidores debidamente licenciados, adquiriendo una sola licencia de Microsoft.

Redundancia y alta disponibilidad.

Las plataformas de virtualización nos permiten incorporar prestaciones avanzadas como la redundancia y la lata disponibilidad.

Si tenemos 3 máquinas físicas formando un pool de recursos, nuestra máquina virtual estará corriendo sobre uno de los tres nodos disponibles. En caso de fallo es posible levantar esa misma máquina en otro nodo de forma automática. Para garantizar la disponibilidad del sistema, iremos incorporando nodos en función de nuestras necesidades. Logramos así no solo una independencia del hardware sobre el que se asienta, sino que contamos con sistemas redundantes tolerantes a fallos.

También es posible incorporar la alta disponibilidad. En este caso nuestro servidor virtual estará corriendo en paralelo sobre varios nodos del pool. se comunican entre ellas para estar permanentemente actualizadas y si el servidor falla, su copia sigue trabajando con normalidad hasta que se reestablezca el sistema.

Sistemas distribuidos

No es necesario que un mismo equipo aglutine todos los recursos necesarios para dar un servicio.

Existen básicamente 2 enfoques:

Sistemas distribuidos en los que los servidores físicos se dedican a procesar, las cabinas de discos a almacenar los datos, la electrónica de red a realizar las comunicaciones, etc. Cada dispositivo en la red cumple una función especializada y que se puede redundar fácilmente.

Sistemas hiperconvergentes: donde cada uno de los nodos integra todos los componentes: SAN, procesamiento, etc y que a su vez se pueden ampliar con la adición de más nodos. 

Entornos de pruebas y laboratorios

El personal técnico de la empresa puede probar nuevas soluciones, programas, configuraciones, etc creando entornos de pruebas volátiles, puesto que desaparecerán una vez hayan cumplido su misión.

¿Qué sucedería si instalo esta actualización?

Es una pregunta que se hará el personal de IT de la empresa en más de una ocasión. Hacer la prueba con el entorno de producción parece bastante arriesgado y comprar nuevo hardware para replicar el escenario actual puede resultar muy costoso. Con un entorno virtual, podemos recrear el escenario real, hacer las pruebas pertinentes y una vez completadas, eliminarlo.

Supongamos que queremos hacer un laboratori para ver como afecta un software a una red de 30 ordenadores y sus servidores con determinadas configuraciones. No es viable adquirir 30 equipos nuevos y los servidores para hacer la prueba, pero n hacerlas, supone una incertidumbre y un riesgo potencial para el funcionameinto de la empresa.

En este caso, podemos contratar los sericios Cloud de un proveedor como Azure, recrear el escenario, hacer las pruebas pertinentes y eliminarlo todo después. Dado que es en pago por uso, el coste de realizar el laboratorio es muy inferior al de adquirir las máquinas. 

Desventajas de los sistemas virtualizados

Como todo, los sistemas virtualizados también presentan desventajas.

Aumento de costes de licencias

Para realizar las funcionalidades más avanzadas es necesario adquirir licencias que pueden ser realmente costosas. Si bien, existen alternativas gratuitas en el mercado, la empresas que dominan la virtualización en la actualidad cuentan con versiones de sus productos que funcionan bajo licencias de uso.

Instalar un ESXi (capa de virtualización de la empresa vmWare) en un servidor físico es gratuito, porque la licencia no tiene coste. Podemos realizar una gran cantidad de tareas que hasta la fecha eran impensables usando solo una máquina física. Sin embargo, si queremos acceder a mover máquinas en caliente, alta disponibilidad y muchas más opciones, deberemos adquirir la licencia correspondiente.

Más recursos iniciales

Si las máquinas deben ser capaces de soportar varios servidores virtuales funcionando en paralelo, deben ser más potentes que cuando el 100% de sus recursos va a estar destinado a una única tarea.

Por tanto, el hardware necesario será más potente y por lo tanto tendrá un importe mayor.

Pérdida de rendimiento

Cuando las aplicacines que corren sobre los servidores virtualizados hacen un us directo de los componentes de hardware, podems encontrarnos con una pérdida de rendimeinto, frente a isntalarlos directemante sobre el hardware de la máquina.

esto normalmente se debe a un mal diseño en el desarrollo del software aunque no siempre. En estos casos estamos casi obligados a mantener las aplicaciones ejecutándose sobre el hardware en lugar de sobre servidores virtuales.. 

Acceso directo al hardware

En ocasiones, no se trata de una pérdida de rendimiento como vimos antes, sino de que las aplicaciones deben acceder obligatoriamente al hardware del equipo. Como ejemplo podemos ver una empresa que se dedique a la programación de dispositivos que se conectan por puerto COM. Aunque son cada vez menos frecuentes, todavía son muy numerosos en la industria.

Tanto la programación de los componentes, compilación, pruebas, etc necesitan acceder directamente al hardware del sistema para poder funcionar y no soportan entornos virtualizados.

Balance

Haciendo balance entre las ventajas e inconvenientes a la hora de virtualizar los servidores, el resultado es claramente favorable a la virtualización. Nos aporta muchas ventajas y una operativa hasta ahora difícilmente alcanzable para empresas pequeñas y medianas que no acceden a soluciones enterprise.

Hay que tener en cuenta que solo se han analizado algunas de las ventajas, existen muchas más y seguramente se puedan encontrar más inconvenientes. Tan solo se trata de apuntar los puntos principales.

También, hay que valorar que únicamente nos hemos centrado en la virtualización de servidores, pero hoy en día se puede virtualizar prácticamente cualquier cosa. Desde las conexiones de red para hacer redes definidas por software, hasta sistemas de almacenamiento, firewalls de red, escritorios de usuarios, etc.

No hemos abordado tampoco si esa virtualización se produce en las oficinas del cliente o en la nube. Cada uno de los escenarios plantea a su vez una serie de ventajas e inconvenientes que es importante valorar antes de tomar cualquier decisión. Además, suele tener implicaciones legales y operativas y por supuesto técnicas.

La virtualización de servidores se engloba como la parte más básica de la virtualización y suele ser la primera que implementan las empresas en su camino en la transformación digital de sus negocios.