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Servidores para empresas.

¿Qué es y para qué sirve un servidor?

Vamos a empezar por lo más básico: ¿Qué es exactamente un servidor?

Son muchos los clientes que nos solicitan un presupuesto de un servidor para su negocio porque se lo han indicado para implementar una funcionalidad en su empresa, pero en muchas ocasiones no saben exactamente que es lo que les están pidiendo.

Un servidor es una sistema encargado de proporcionar un servicio.

Como su propio nombre indica, el servidor es el responsable de proporcionar y «servir» un servicio o funcionalidad a otros.

Ejemplos de servidores

Vamos a verlo con un ejemplo:

Si tenemos una empresa, probablemente tengamos un programa de contabilidad / facturación.

Probablemente, son varias personas las que necesitan consultar esos datos. Así, el programa de contabilidad se instala en un ordenador. Esa computadora, pasará a ser el servidor de contabilidad de la compañía, puesto que proporciona un servicio (los datos del programa de contabilidad) a los consumidores de ese servicio: el contable, el jefe, etc. El resto de usuarios utilizará la parte «cliente» del programa que conectan a los datos almacenados de forma centralizada en el servidor.

Así pues, existen tantos tipos de servidores como necesidades en una empresa.

Servidores de tiempo, de DNS, de dominio, de red, de archivos, de seguridad, servidor ftp, servidor proxy, servidor de base de datos, servidor de impresión, de…

Dado que existen tantas posibilidades, la definición exacta de un servidor es bastante ambigua. Un equipo que no es un servidor, puede convertirse en tal, puesto que dependerá de las tareas que desempeñe en una red.

Si tenemos el programa de contabilidad que veíamos antes, instalado en nuestro ordenador y solo lo utilizamos nosotros, esa máquina podemos considerar que no es un servidor o podemos verlo como el servidor de contabilidad que da servicio a la empresa (aunque el único usuario seamos nosotros mismos). 

¿Por qué es diferente a un equipo convencional?

El servidor en una empresa, proporciona un servicio a los usuarios, como hemos visto antes. Así, se vuelve más crítico que el resto de ordenadores y se necesita que siempre esté operativo.

Si tenemos un servidor de ficheros que da servicio a una red de 10 usuarios, un problema en esta máquina, hará que los 10 empleados que lo utilizan, no puedan trabajar. Como vemos, es más importante para el trabajo diario de la compañía que esa máquina esté disponible y en condiciones óptimas de funcionamiento, frente al PC de uno de los usuarios de la red.

En caso de producirse una incidencia, tendrá un mayor impacto en la productividad de la empresa.

Implica que se deben tomar más medidas de protección para asegurarnos la continuidad del negocio en caso de una problemas.

Parece lógico que debamos adoptar ciertas garantías de funcionamiento. Y aquí es donde se abre un ilimitado mundo de posibilidades.

Por ejemplo: en caso de fallo del suministro eléctrico, se pueden ver afectados los transformadores (fuentes de alimentación) del servidor. Si se trata de un portátil de un usuario, en caso de avería, puede utilizar otro equipo disponible y acceder a la documentación almacenada en el servidor de archivos. Sin embargo, si es el servidor el que ha tenido el problema con la fuente de alimentación, nadie podrá trabajar con esos documentos hasta que la situación se resuelva y esas horas de inactividad, afectarán al rendimiento de la empresa y supondrán un coste operativo. Para prevenir esto, se opta por la redundancia. Es decir, contar con componentes o sistemas que trabajan en paralelo o de forma coordinada para que en caso de avería, pueda seguir funcionando. Un ejemplo de este tipo de prestaciones son las fuentes redundantes. Se trata de 2 ó más fuentes de alimentación para el servidor, que trabajan de forma conjunta. En caso de que una de ellas falle, la otra sigue proporcionando suministro al sistema. De este modo, el técnico encargado del mantenimiento, puede sustituir la unidad averiada, sin ni siquiera tener que apagar la máquina y sin alterar el trabajo de los usuarios que no ven interrumpida su actividad (posiblemente ni siquiera sean conscientes de la incidencia).

La cuestión es… ¿y si falla la segunda fuente de alimentación? Pensemos que ante cualquier situación podemos ir un paso más allá. En este hipotético caso, las fuentes de alimentación se pueden conectar a «fases eléctricas» diferentes. Además, podemos conectarlas a una UPS (batería) que filtra la tensión recibida. ¿Y si la batería se agota antes de que se restaure la corriente eléctrica? Podemos conectarlos a generadores y grupos electrógenos.

Como vemos podemos llegar tan lejos como queramos y siempre se puede ir un paso más allá. Todo depende de hasta donde queramos estar cubiertos antes posibles incidencias y claro está, del presupuesto de que dispongamos. Lógicamente, cada prestación que añadamos, encarece el producto. Hay algunas medidas que se consideran básicas e indispensables y otras que dependerán del proyecto concreto.

Lo importante, es saber que riesgos estamos dispuestos asumir y como puede afectar a la empresa no tener cubierta cada tipo de posibilidad que se nos puede presentar.

hardware del servidor

El hardware en los servidores

Hay algunos conceptos que debemos tener en cuenta a la hora de adquirir una nueva máquina y que debemos conocer. Los servidores comparten con los equipos convencionales algunas tecnologías y otras son propias de estos dispositivos.

El procesador

Habitualmente los equipos servidor suelen estar integrados con procesadores específicos, pensados para el procesamiento en paralelo. Lo más frecuente es encontrar el procesador Intel Xeon en lugar de los ya clásicos Intel i3, i5, i7 ó i9 enfocados en las máquinas del usuario final.

La memoria RAM

El sistema operativo, los procesos, programas abiertos, servicios, etc consumen memoria RAM para trabajar. Cuanto mayor sea la cantidad de RAM instalada en el servidor, mayor será la capacidad de este para dar servicio a los usuarios.

A diferencia de los equipos de escritorio, los servidores suelen integrar en sus placas una gran capacidad para instalar módulos de RAM. Así, podemos ver equipos con 256GB de RAM o más, frente a los habituales 8 ó 16GB de RAM de un equipo de escritorio.

El almacenamiento

Varios usuarios van a acceder al mismo tiempo a los datos, por lo que hay que tener en cuenta 2 factores clave ya que deben proporcionar:

  • Velocidad: lo más rápidos posible
  • Confianza: que si se averían no se pierdan los datos y provoquen un desastre.
  • Crecimiento futuro: deben ser escalables de forma que nos permitan añadir recursos cuando se necesiten.

Respecto a la velocidad es importante la capacidad de respuesta que tienen los discos a localizar los datos en su interior y cuantas operaciones de lectura y escritura pueden realizar en paralelo de forma simultánea. Existen distintas tecnologías: SATA, SAS, SSD, etc y que en ocasiones se combinan entre ellas. Cuanto más rápidos son los discos, menor es su capacidad y mayor es su coste. Un disco duro SAS SSD de 500GB (muy rápido) costará varias veces el importe de un disco SATA (mucho más lento) de esa misma capacidad. Además cada disco está pensado para estar en funcionamiento un determinado número de horas y no es buena idea conectar  un disco de escritorio (que por poner un ejemplo está pensado para funcionar 8 horas al día) en un sistema que va a estar disponible 24×7.

En cuanto a la confiabilidad de los datos guardados, es recomendable optar por sistemas de redundancia y protección contra errores. Habitualmente se utilizan los denominados Sistemas RAID de distinto tipo, que permiten continuar con el trabajo incluso si alguno o varios de los discos fallan.

Los equipos de servidor suelen contar con una mayores capacidades de almacenamiento y de ampliación para discos duros que los equipos de escritorio. Existen por supuesto, sistemas de almacenamiento independientes donde almacenar los datos y que permiten a los servidores centrarse en su capacidad de procesamiento y delegar el flujo de datos a otros equipos más eficientes.

Conectividad

Si el resto de usuarios van a conectar a través de la red a sus servicios, deben contar con las conexiones de red necesarias para desempeñar sus funciones sin que representen un cuello de botella en la red.

Integran desde simples conexiones Gigabit de red hasta tarjetas de conexión de fibra óptica y enlaces a más de 40Gb. Si solo va a dar servicio a unos pocos usuarios es probable que una conexión tradicional de red sea suficiente, mientras que si va a enlazar con redes de almacenamiento de datos o varias redes independientes o VLANs, precise de múltiples conexiones más específicas.

donde se guardan los servidores

¿Dónde se guardan los servidores?

Podemos tener un servidor encima de nuestro escritorio, sin ningún problema. Pero habitualmente la cosa se complica, incluso en empresas muy pequeñas.

Seguramente el servidor tenga una serie de ventiladores para mantener una refrigeración adecuada de sus componentes internos. Suelen estar redundados y ser bastante ruidosos potentes para asegurar un flujo constantemente de aire, que enfríe los componentes y disipe el aire caliente.

Seguramente, tenga conectado un monitor, teclado y ratón para que el técnico que lo administre, trabaje con él.

También, es frecuente que cuente con un UPS que le permita estabilizar el suministro eléctrico recibido y asegurar o bien, que aunque se vaya la luz siga funcionando o al menos, que en caso de fallo, se apague ordenadamente y no de golpe.

Probablemente, haya un sistema de copias de seguridad. Discos, cintas…

Además, estará el router de acceso a Internet, e incluso un pequeño switch (aparato que conecta cada equipo a la red).

Así, como vemos, incluso en una instalación de una empresa muy pequeña, nos juntamos con un importante número de cables, enchufes, aparatos y ruido. No es que no se pueda tener los servidores en una mesa como el resto de equipos, pero si queremos tenerlo todo ordenado y que no se convierta en un caos, debemos contar con un rack.

¿Qué es un rack?

Un rack es un armario pensado para almacenar los equipos informáticos. Con frecuencia, las empresas cuentan con más de un servidor y varios componentes electrónicos, que fácilmente crean marañas de conexiones, donde cualquier cambio se vuelve complejo y se producen errores y paradas innecesarias en el funcionamiento de la red.

Un rack es un armario metálico, con unas medidas estandarizadas (al menos en el ancho) de 19″ (19 pulgadas). El alto, dependerá de cuantos dispositivos tengamos pensado almacenar y la profundidad también varía según las necesidades. No se recomienda adquirir armarios con una profundidad menor a 80cm o habrá servidores que probablemente no quepan y sobresalgan por delante o por detrás del armario.

Soportan grandes cargas, pues los equipos son pesados.

Además cuentan con unos railes laterales perforados, donde se atornillan cada uno de los dispositivos de formato rack. Ayudan a que todo esté ordenado y es más sencillo mantenerlo documentado. La habitación donde se ubican los rack de la empresa se denomina CPD (Centro de Proceso de datos) y puede estar formado por un único rack o llegar a cientos de ellos. 

tipos de servidores segun su formato

Tipos de servidores en función de su formato

Atendiendo al formato de los servidores, podemos encontrarnos con 3 tipos distintos.

servidor formato torre

Torre

Tienen el aspecto del típico ordenador tradicional y están pensados para descansar sobre una superficie plana.
servidor formato rack

Rack

Cuentan con un ancho estándar de 19″ y se fijan a un rack por medio de railes (fijos o deslizantes)

servidor formato blade

Blade

Son pequeños equipos que se integran en una cabina, que a su vez está en formato rack.

Elegir uno u otro formato de servidor, depende de las necesidades de cada instalación y cada red.
Si es una empresa pequeña que va a tener su servidor sobre una mesa, es más conveniente el formato torre. Si por el contrario, ya cuenta con un rack, es mejor utilizar este formato.

Los servidores Blade, están pensados para aquellos casos en los que necesitamos instalar muchos servidores y contamos con un espacio reducido.

Por ejemplo, si tenemos que instalar 200 servidores en una misma red, el formato blade permite una densidad muy alta por cada rack. Es posible que incluso pudiese integrarse en 1 ó 2 racks, mientras que en formato rack posiblemente necesitásemos más de 5 racks completos y en formato torre, sería casi inviable: 200 ordenadores de mesa, con sus conexiones, etc necesitarían una superficie enorme.

windows server 2019

El sistema operativo del servidor

¿Utilizan el mismo sistema operativo que mi ordenador convencional?

Como en el resto de ocasiones, depende del uso que vaya a tener.

Los ordenador que utilizamos habitualmente, tienen instalado un sistema operativo que nos permite utilizar tanto las prestaciones de la propia máquina, como las herramientas de trabajo que empleamos en nuestra empresa.

Los sistemas operativos más utilizados son, por este orden: Microsoft Windows, Linux y MacOS si nos referimos a puestos de trabajo y no a dispositivos móviles.

Cada desarrollador, tiene distintas versiones de su sistema operativo, en función del uso que se le vaya a dar al equipo.

Si el usuario utiliza en su trabajo diario herramientas de ofimática, navegadores de Internet, etc utilizará un sistema operativo de escritorio. Está optimizado para cumplir su cometido y no tendría sentido que se integrase de serie opciones para a supervisión de una red de comunicaciones. Probablemente, el usuario no las utilizaría nunca, puesto que no son sus tareas habituales dentro de las funciones de la empresa.

Al mismo tiempo, si vamos a utilizar una máquina para instalar un programa que de servicio a otras personas y donde no se va a sentar nadie para trabajar, no es demasiado útil contar con aplicaciones de usuario.

Así pues, los desarrolladores sacan distintas versiones de sistema operativo, adaptadas a las funciones que va a desempeñar dentro de la red.

Las versiones de escritorio están pensadas para los usuarios, mientras que las versiones de servidor, están pensadas para los equipos servidores.

Microsoft es el principal proveedor de software de sistemas operativos a día de hoy. Al margen de cuestiones sobre su licenciamiento o modelo de negocio, es prácticamente omnipresente en los equipos de las empresas. Cuenta básicamente con 2 líneas de producto para formar su modelo cliente servidor: Windows 10 para los equipos de los usuarios y Windows Server 2019 para su versión de servidores. Cada uno de ellos con distintas versiones en base a sus funcionalidades.

¿Podemos utilizar Windows 10 para que sea el sistema operativo de mi servidor?

Se puede, pero es más correcto utilizar la versión de servidor.

De entrada porque Windows 10 tiene limitaciones en cuanto al número de «clientes» a los que puede atender. Además, no podemos crear una red cliente/servidor de Microsoft de tipo dominio (Microsoft centraliza toda la administración, seguridad de la red, etc en torno al denominado Active Directory o Directorio Activo). Tampoco contaremos con las herramientas específicas que nos permitan instalar y administrar sistemas más complejos.

Los sistemas operativos Server, son más estables. Se ha prescindido de todo lo que no se considera vital para cumplir su cometido, puesto que la misión principal del servidor es que siga haciendo su tarea de la forma más eficiente y estable. Podemos ver que mientras Windows publica con cierta frecuencia sus nuevos productos de escritorio (Windows 7, 8, 8.1, 10…) Windows Server tarda más en ver nuevas versiones (Windows Server 2012, 2016, 2019)

Por tanto, a la pregunta anterior acerca de si podemos utilizar Windows 10 para nuestro servidor, probablemente la respuesta correcta sea: en ocasiones sí, pero en la mayor parte de las ocasiones, no deberíamos.

En algunos casos entre la lista de requisitos de la aplicación que vayamos a utilizar se encuentra un sistema operativo u otro. No solo se utiliza Windows Server para la instalación de servidores. En función del servicio podemos optar por una de las numerosas variantes de Linux.

Este sistema operativo destaca por su tremenda estabilidad, seguridad y reducción de costes de licencias en comparación con Microsoft. Un ejemplo muy popular es Ubuntu, que gracias a su sencillez de uso, ha conseguido introducirse como una gran alternativa para el escritorio de los usuarios o CentOS, RedHat, etc para la instalación de servidores.

Todo dependerá de que servicio necesitemos.

Como ejemplo: si la función del servidor va a ser la de proporcionar acceso a una aplicación Windows, deberemos optar obligatoriamente por un sistema operativo de servidor de Windows Server. Si por el contrario, la aplicación es de tipo web es muy probable que sea más interesante optar por una distribución Linux.

servidor fisico o virtual

¿Físico o virtual?

Vamos a definir primero de que se trata cada una de las opciones.

Servidor físico

Aquí no hay duda. Un servidor físico es la máquina (el hardware o «el hierro» como también se le conoce) que adquirimos. Compramos un nuevo ordenador, con las características técnicas que necesitemos, le instalamos un sistema operativo, lo configuramos de acuerdo al proyecto y lo tenemos funcionando.

Servidor virtual

La mejor forma de entenderlo es con un ejemplo.

Si tenemos nuestro servidor físico, podemos instalarle un programa de control remoto, para utilizarlo desde otra ubicación.

Cuando nos conectamos, accedemos al sistema operativo e interactuamos con el equipo del mismo modo que haríamos si estuviésemos delante de él.

Estamos trabajando con la parte del software. El hardware sabemos que está «detrás» haciendo su trabajo, aunque no lo vemos. ¿Qué sucedería si en un mismo equipo físico, pudiésemos instalar varios sistemas operativos independientes y que todos funcionasen a la vez? Cuando conectásemos en remoto como antes, a cada uno de ellos, los veríamos como máquinas totalmente independientes, incluso cuando en realidad están compartiendo la misma máquina física. Es decir, hemos conectado a un servidor virtual, que está alojado dentro de una máquina física.

Justamente eso es un servidor virtual.

Al fin y al cabo, lo que a nosotros nos interesa es interactuar con el software, mientras que las prestaciones del equipo se limitan a dar las funcionalidades y rendimiento necesarios al software y que se decidieron, en el momento de la compra.

¿Cómo funciona un servidor virtual?

Existen numerosas formas de virtualizar los servidores.

En un servidor físico, instalamos un sistema operativo que va a ser el que se encargue de la virtualización. Su única función (por simplificar) es la de facilitar a las máquinas virtuales que crea, las prestaciones del hardware. Esta capa de virtualización es capaz de segmentar los recursos del hardware y asignárselos a los equipos virtuales.

Mientras que antes comprábamos un servidor con 64GB de RAM y al instalar Windows Server 2019 teníamos 64GB de RAM para utilizar, ahora podemos comprar la misma máquina con 64GB de RAM, instalar una capa de virtualización y posteriormente crear 2 Windows Server 2019, cada uno de ellos con 32GB por ejemplo.

Ejemplos de este tipo de virtualización son: vmWare, Citrix, etc.

Dependiendo del proyecto y de las perspectivas de futuro, puede ser más interesante virtualizar el servidor, aunque hay casos en los que puede ser más conveniente utilizar un servidor físico y aprovechar todo el rendimiento del hardware.

Otra forma de virtualizar los servidores es instalando un sistema operativo completo, como Windows Server y a continuación un software que nos permita crear máquinas virtuales. Ejemplo de este sistema es: Virtual Box, vmWare Workstation, etc.

Como siempre, cada sistema cuenta con sus ventajas e inconvenientes a la hora de implementarlos.

servidor local o en la nube

¿En local o en la nube?

Hoy en día es imposible no haber escuchado el concepto de «la nube».

Todos los fabricantes lo tienen en sus portfolios y ofrecen sus servicios. Pero, ¿de qué se trata exactamente?

Antes vimos la necesidad de elegir entre un servidor físico o virtual y como esta decisión afectará a todo, puesto que debemos contar con una serie de ventajas y desventajas para cada uno de ellos.

Si virtualizamos un equipo, necesitaremos antes de nada, contar con el hardware (la máquina física). Pero, ¿y si esta máquina física nos la proporciona otra empresa? Eso es precisamente la nube.

Una tercera empresa como puede ser Microsoft (Azure), Amazon (AWS) o Google (Google Cloud Platform) nos facilita sus recursos, para que nosotros creemos los servidores (o cualquier otro servicio) que necesitemos. Nos «alquilan» estos servicios y pagamos por ellos en función del uso que hacemos.

La duda de «en local» o en «la nube» viene determinada por el ejemplo anterior, en el que nos conectábamos en remoto. Si accedemos ahora en remoto a nuestro servidor virtual, ¿podría ese servidor estar en la oficina o en las instalaciones de Microsoft? Sí.

Mientras cumpla su cometido y de el servicio esperado, puede estar ubicado en cualquier sitio o incluso distribuido en varios sitios.

¿Y si lo que necesito es un servicio y no un servidor?

En ocasiones, es posible que nuestro proyecto ni siquiera precise de un servidor, sino que tan solo necesitemos del servicio. Pensemos por ejemplo en el programa de contabilidad. Sabemos los requisitos que necesita, adquirimos una máquina acorde, instalamos el sistema operativo apropiado, lo dotamos de las medidas de precaución oportunas y lo virtualizamos o no. Sin embargo, es posible que nosotros queramos utilizar el programa de contabilidad y nos de exactamente igual la máquina que hay por detrás, donde está, como se actualiza e incluso como se realizan las copias de seguridad. Lo que queremos es acceder a los datos contables y utilizarlos. 

En casos como este, lo que se busca no es utilizar los recursos locales o alquilar la infraestructura de un tercero (Infraestructura como servicio o IaaS: Infraestructure as a Service) sino utilizar un software como servicio (SaaS: software as a Service).

Existen infinidad de variantes en los que podemos hacer un uso de recursos en función de las necesidades y combinarlos según el momento.

¿Se pueden combinar?

Una de las opciones más habituales, es la de combinar los recursos locales con los de la nube. Así, podemos instalar servidores en Azure y servidores en nuestra oficina y unirlos en una misma red propia. Es lo que se conoce como entornos híbridos y es la opción más habitual en las redes empresariales de hoy en día.

Aprovechamos las ventajas de ambos modelos combinándolos y adaptándolos en cada momento a las necesidades. 

dell server

Los principales fabricantes de servidores

Nosotros trabajamos principalmente con Dell y hp como fabricantes de servidores. Tienen una gama completa de productos que responde a las necesidades desde la empresas más pequeñas hasta los entornos enterprise.

Ambos fabricantes presentan importantes ofertas mensuales con los productos más demandados por las empresas:

En cuanto a sistemas de servidores en la nube para entornos cloud o híbridos, trabajamos con nuestros sistemas localizados en Interxion y los proveedores Cloud de Microsoft Azure, Amazon Web Services y Google Cloud Platform.

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Top Value de hp

Todos los meses hp publica sus ofertas denominadas top value donde ofrece sus productos más demandados por las empresas con interesantes descuentos. Accede ahora mismo para descubrir grandes promociones.

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Ofertas Dell

Dell publica todos los meses sus catálogos de referencia con importantes descuentos para empresas. Consulta ahora sus folletos y benefíciate de las ofertas para adquirir el equipamento de tu empresa.

En cuanto a sistemas de servidores en la nube para entornos cloud o híbridos, trabajamos con nuestros sistemas localizados en Interxion y los proveedores Cloud de Microsoft Azure, Amazon Web Services y Google Cloud Platform.

guia de compra de un servidor

Guía de compra de un servidor para la empresa

Hemos visto que hay multitud de opciones y consideraciones a tener en cuenta a la hora de aquirir un servidor para nuestra empresa.

Por eso, hemos decidido crear una guía práctica para elegir entre tantas opciones.

preguntas frecuentes sobre servidores

Preguntas y respuestas frecuentes

Estas son algunas de las cuestiones que nos suelen plantear nuestros clientes a la hora de incorporar un servidor a su empresa. si aun así, tienes cualquier duda, contacta con nosotros y estaremos encantados de ayudarte.

¿Necesito un servidor para alojar mi web?

Sí, necesitas un servidor para alojar tu web. Un servidor web almacena tu página, pero aunque puedes poner una máquina en tu oficina, instalar un servidor de páginas web como Apache (servidor http) y que las visitas accedan a través de tu línea de acceso a Internet, casi con total seguridad te saldrá mas económico y con mejores prestaciones si contratas este servicio con un proveedor de hosting. Por poco dinero puedes disponer de tus nombres de dominios y un espacio para alojar tu web.

Si lo que precisas es un entorno más avanzado, puedes alojar estos servicios en Azure por ejemplo y crear tu propio entorno Cloud con los recursos que precises y tener tu propio servidor dedicado o «servidores» si necesitas más de uno.

Lo que no te recomendamos es que pongas un servidor físico en tu oficina para estas tareas porque probablemente no contéis con los recursos necesarios para dar un servicio acorde (líneas de Internet, dirección IP estática, suministro eléctrico, seguridad, etc)

Si no va a estar nadie sentado en el servidor, ¿necesito antivirus?

Sí, necesitas instalar mínimo un antivirus y deseable algún sistema más avanzado.

Piensa que si un equipo de la red se infecta con malware, puede propagarse al servidor y crear un perjuicio mayor. Incluso infectar el servidor y este a su vez el resto de equipos de la empresa.

Una vez instalado y configurado, ¿puedo utilizarlo para teletrabajar?

Si varias personas necesitan acceder al servidor en paralelo, necesitarás 2 cosas:

Algún sistema de escritorio remoto. Es decir que varias personas puedan acceder al mismo «entorno» sin interferirse entre ellos (a diferencia de Teamviewer y similares)

Un sistema de seguridad como un firewall, conexiones VPN, etc que permitan realizar conexiones seguras y no s conviertan en el objetivo de cibercriminales.

Si tengo RAID ¿es necesaria una copia de seguridad?

Sí, son sistemas complementarios.

Un isstema RAID te protege frente a un fallo de discos. En un RAID 1 por ejemplo, 2 discos están espejados. Si uno de ellos falla, el otro tiene todos los datos y puedes continuar trabajando sin interrupción.

Sin embargo si borras un dato de uno de ellos, se borra automáticamente del otro.

Un sistema RAID ofrece tolerancia a fallos pero no es un sistema de copia de seguridad.

¿Es lo mismo un software de control remoto que Terminal Server?

No, no es lo mismo.

Un sistema de control remoto como anydesk, Teamviewer o cualquier otro accede a un equipo remoto y controla su teclado, ratón y pantalla.

Terminal Server o Escritorio remoto permite acceder a un equipo remoto de la misma forma. Sin embargo si el equipo remoto es un servidor y tiene configurado los servicios de Terminal Server, varios usuarios podrán acceder de forma simultánea a la misma máquina y cada uno de ellos contar con su propio entorno.

En los programas de control remoto, si acceden 2 usuarios de forma simultánea, ambos competirán por el uso del teclado y ratón.

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